El terroir de Cuyo se define por un clima árido, continental, con alta insolación, bajas precipitaciones y gran amplitud térmica, en especial zonas de piedemonte andino.
Sus suelos aluviales, pedregosos y bien drenados, junto con el riego de deshielo, permiten vinos de gran concentración, equilibrio y tipicidad varietal. La región se destaca por Malbec, pero también por Cabernet Sauvignon, Bonarda y blancos frescos de altura.